Protocolo de siete días
Mide una semana, no una barra.
Una buena prueba reproduce tareas y lugares. No busca una red perfecta: detecta fallas repetidas que harían costoso el cambio.

1. Conserva tu línea principal
Consigue una SIM o eSIM de prueba mediante un canal verificable y activa el compromiso mínimo razonable. No portes todavía. Un segundo equipo facilita comparar, pero también puedes usar doble SIM si entiendes cuál línea lleva datos y llamadas. Evita configuraciones que mezclen resultados.
2. Define cinco puntos críticos
Elige: una habitación interior de casa, tu puesto habitual, el tramo de transporte más repetido, un comercio o edificio difícil y un destino fuera de la zona inmediata. Escribe por qué importa cada lugar. La relevancia evita que una velocidad impresionante en un sitio irrelevante domine el resultado.
3. Repite tareas comparables
- Una llamada de varios minutos, escuchando cortes y claridad.
- Abrir un mapa y recalcular una ruta.
- Enviar una fotografía sin Wi-Fi.
- Reproducir audio durante diez minutos.
- Abrir una página y una aplicación de uso frecuente.
Haz las tareas en dos franjas horarias cuando sea posible. Registra sólo tres resultados: estable, utilizable con falla, no utilizable. Añade una frase concreta: “la llamada perdió audio dos veces”, no “se sintió lenta”.
4. Prueba transiciones e interiores
Muévete de exterior a interior y entre zonas. Observa si el teléfono recupera servicio por sí solo. Cierra la puerta, aléjate de ventanas y evita mejorar artificialmente la posición. Una red debe funcionar en el lugar que usas, no sólo en el rincón favorable.
5. Revisa administración
Consulta consumo, realiza una recarga pequeña y localiza el soporte. Lee vigencia, renovación y reglas cuando terminan los datos. Esta parte cuenta: una red usable con una administración opaca sigue siendo una elección frágil.
6. Decide por fallas críticas
Una falla ocasional no siempre descarta. Una falla repetida en un lugar esencial sí puede hacerlo. Define antes qué toleras: quizá aceptas menor velocidad pero no llamadas cortadas, o lo contrario. Si la prueba queda amarilla, amplíala; no conviertas la incertidumbre en optimismo.